lunes, 14 de febrero de 2011

Una aproximación a la creatividad, desde la teoría de la Gestalt. Max Wertheimer y el Pensamiento Productivo.Claudia Costaguta y Osvaldo Retondaro


«El cerebro es más amplio que el cielo puesto que, si los juntamos,
uno contendrá al otro fácilmente y a tí también». 
Emily Dickinson

Requería Herón II, rey de Siracusa y pariente de Arquímedes (287 a.C. – 212 a.C.), saber si la corona encargada al orfebre local era realmente de oro puro. Advirtió el rey a Arquímedes, expresamente, que no dañase la corona. Arquímedes dio varios rodeos al problema, hasta que un día, al meterse en la bañera, vino a solucionar el asunto. De acuerdo con lo percibido, pensó que el agua que se desbordaba tenía que ser igual al volumen de su cuerpo en ella sumergido, por lo que, trasladando el asunto a la corona de Herón, si medía el agua que rebosaba al meter la corona, accedería a saber el volumen de ésta, y acto seguido, podría compararlo con el volumen de un objeto de oro que pesase igual que la corona. Si los volúmenes no fuesen iguales, sería la prueba de que la corona no era de oro puro. Excitadísimo por el descubrimiento, salió del baño y corriendo desnudo, a palacio, gritaba: ¡Lo encontré! ¡Lo encontré! En griego eurhka (Eureka), pasa a la posteridad como la expresión que anuncia el descubrimiento. Arquímedes logró demostrar que la corona tenía mayor volumen que un objeto de oro con el mismo peso, contenía plata, un metal de menor densidad que el oro. “La fórmula” fundamental de la teoría Gestalt, puede ser expresada de la siguiente forma: Hay todos cuyo comportamiento no está determinado por sus elementos individuales, sino donde los procesos parte se encuentran determinados por la naturaleza intrínseca del todo. Es la esperanza de la teoría Gestalt el determinar la naturaleza de tales todos”.
M. Wertheimer, lección dada en 1924 en la Sociedad Kantiana de Berlín.


1. Introducción

Max Wertheimer fue uno de los fundadores de la Escuela de la Gestalt y uno de los primeros psicólogos en tratar el tema de la Creatividad. En su libro “El pensamiento productivo”, publicado en 1945, analizó los procesos creativos desarrollados por Galileo Galilei y Albert Einstein.
En el presente trabajo se describirá la propuesta de M.Wertheimer acerca del Pensamiento Productivo, por su relación con la creatividad. A continuación: (1) se presentará un conjunto de nociones sobre la creatividad; (2) se desarrollarán las ideas centrales de la escuela de la Gestalt; y (3) se analizará el libro El Pensamiento Productivo.

2. Creatividad conceptos básicos

2.1. Definiciones de creatividad.

La creatividad, se percibe como el reflejo de una cultura de posibilidades, y de nuestra capacidad de imaginar, hacer y cambiar.
Es la capacidad para formar combinaciones, para relacionar o reestructurar elementos conocidos, con la finalidad de alcanzar resultados, ideas o productos, a la vez originales y relevantes. Esta capacidad puede atribuirse a las personas, grupos, organizaciones, y también a toda una cultura. La creatividad equivale a una forma posible de incrementar los recursos disponibles que son necesariamente finitos.

Donald Mac Kinnon, propuso que “…La creatividad es un proceso que se desarrolla en el tiempo y que se caracteriza por la originalidad, el espíritu de adaptación y el cuidado de la realización concreta…” Para este autor se deben cumplir al menos tres condiciones: (1) Una respuesta o idea original o al menos muy poco frecuente. (2) Originalidad en el pensamiento y en la acción, pero adaptada a la realidad, a un problema  o una finalidad bien definida. (3) Ahondamiento de una idea original, trabajo y desarrollo para un resultado final.

Arthur Koestler, definió la creatividad como una “…conexión de niveles de experiencia o marcos de referencia previamente desconectados, es decir, que para formar un nuevo concepto o idea, se deben fusionar dos o más conceptos o experiencias independientes y desconectadas…”

Elliot Eisner, desde un análisis gestáltico aplicado a la creación artística definió cuatro tipos de conducta creadora que también podrían aplicarse a otras áreas de actividad:
(1)   Extender los límites: redefinir situaciones o ampliar los usos que tienen los objetos o ideas comunes.
(2)   Invención: creación de objetos nuevos a partir de la combinación de objetos conocidos.
(3)   Romper los límites: cuestionar o rechazar las premisas en las que se basan las interpretaciones sobre lo real y aceptado.
(4)   Organización estética: organizar determinados elementos de manera satisfactoria, armoniosa y funcional.

Teresa Amabile, la conceptualiza dentro de su modelo de tres componentes: “…La creatividad existe en tanto existan: destrezas en el campo, destrezas para la creatividad, y características específicas de motivación a la tarea…”. La autora sostiene que las motivaciones internas son más importantes que las motivaciones externas para dinamizar la creatividad.

Mihály Csíkszentmihályi y Jacob Getzels consideraron “…el proceso creativo como una respuesta a una situación problemática, proceso que consta de las fases típicas de ‘formulación del problema’, ‘adopción de un método de resolución’ y ‘búsqueda de solución’…” Destacaron la primacía del problema sobre la solución: “…El elemento significativo en la realización creativa es la manera en que se concibe el problema, porque sólo a una pregunta fructífera puede darse respuesta con soluciones creativas. Su conclusión es que el acto creativo implica el descubrimiento del problema, tanto como su solución…”.

En las definiciones presentadas, se puede observar la importancia de:
(1)   La personalidad creativa.
(2)   Los procesos que se desarrollarían para obtener resultados creativos -desde el descubrimiento de un nuevo problema hasta la combinación novedosa de elementos existentes-.
(3)   Los productos creativos como resultado de dichos procesos y las características que los definirían como tales: novedosos y valiosos, etc. 

2.2. Historia del concepto de creatividad

El filósofo polaco Wladyslaw Tatarkiewicz, en su libro “Historia de seis ideas: arte, belleza, forma, creatividad, mimesis, experiencia estética”, diferenció cuatro etapas en la evolución del concepto creatividad.

Primera etapa:
En la antigüedad no existía el concepto creatividad. El arte se limitaba a reproducir objetos, en forma armónica y proporcionada, con base en la techné entendida como el conjunto de procedimientos y su forma de aplicación con tal finalidad. Para la cultura griega, sólo los poetas eran considerados creativos. La palabra poeta deriva de poiesis que significa fabricar o inventar en forma libre, situación que los diferenciaba de la imitación característica de los otros artistas. Platón consideraba a los poetas como responsables de transfigurar las cosas y producir ficciones y engaños que atentaban contra una educación justa y virtuosa.

La creatividad en la Grecia Clásica.
“…El concepto de creador y creatividad implica la libertad de acción mientras que el concepto griego de artista y de las artes presuponía una sujeción a una serie de leyes y normas. El arte se definía como la ´fabricación de cosas según unas normas´ conocemos muchas definiciones de este tipo que han sido halladas en escritos antiguos. La diferencia entre un artista y un creador sería pues dual: el artista no crea sino que imita y se rige por leyes, no por la libertad…” (Tatarkiewicz, W., 2001).

Según Tatarkiewicz para los antiguos griegos: “…La Naturaleza es perfecta y el hombre debería parecerse a ella a través de sus actividades: la naturaleza está sujeta a leyes, por tanto él debería descubrir sus leyes y someterse a ellas y no buscar la libertad que puede desviarle fácilmente de ese posible optimum a alcanzar en sus actividades. Esta postura de los antiguos puede expresarse igualmente como sigue: “… el artista es un descubridor, no un inventor…”

Pero para los griegos había una excepción, la poesía: “…Los griegos no asociaron al poeta con los artistas, ni tampoco la poesía con el arte. Existía una doble diferencia. En primer lugar, el poeta hace cosas nuevas trae un nuevo mundo a la vida, mientras que el artista simplemente imita. Y en segundo lugar, el poeta no está sometido a una serie de leyes como lo están los artistas, es libre en lo que hace. No existía un término que se correspondiese con el de ´creatividad´ y ´creador´, pero en realidad se pensaba que el poeta era alguien que creaba, y solo a él se le consideraba así…” (Tatarkiewicz, W., 2001)
Al respecto es de interés lo expresado J.L. Borges: “…Escribir un poema es ensayar una magia menor. El instrumento de esa magia, el lenguaje, es asaz misterioso. Nada sabemos de su origen. Sólo sabemos que se ramifica en idiomas y que cada uno de ellos consta de un indefinido y cambiante vocabulario y de una cifra indefinida de posibilidades sintácticas. Con esos inasibles elementos he formado este libro. (En el poema, la cadencia y el ambiente de una palabra pueden pesar más que el sentido)…” (Borges, J.L., 1985)

En latín, existían los términos creatio y creare, donde creator era sinónimo de padre y creator urbis, fundador de una ciudad. El concepto creatividad se podría asimilar al de ingenio, término que en la época romana, fue definido por Cicerón como la capacidad de apartar el espíritu de los sentidos, y de liberar al pensamiento de lo acostumbrado.

Segunda etapa:
Desde la llegada del cristianismo hasta prácticamente la Ilustración, la palabra creatividad, estuvo ligada exclusivamente a la teología: Creator era sinónimo de dios. El uso de las palabras, creatio ex nihilo, designaba al gran acto divino de creación de todo lo existente a partir de la nada, privando al hombre de la posibilidad de crear, solo Dios podía hacer algo a partir de la nada.

Tercera etapa:
Se inició en el siglo XVIII, con la incorporación del término creador al lenguaje del arte, convirtiéndose  en sinónimo de artista. La creatividad se vinculó al concepto de imaginación. Desde mediados del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX, hubo dos corrientes de pensamiento que impactaron sobre la creatividad en el arte:
La Ilustración con su objetivo de emancipación de la humanidad a través del conocimiento y de la razón, sintetizada en la frase de Kant “…sapere aude…”  (…atrévete a saber…). Este  movimiento, impulsaba una mayor libertad de expresión pública, generando un ámbito más propicio para la labor creativa artística.
Con posterioridad el Romanticismo, inició la recuperación de la creatividad inmanente a las formas de vida. Se dio impulso a la faz emotiva, revalorizando los mitos y leyendas antiguos, en particular los medievales. Destacó las particularidades de las tradiciones nacionales y la figura del genio artístico, que expresaba el sentimiento de esos pueblos.

Entre la Razón de la Ilustración y el genio creador del Romanticismo.

“…El sueño de la razón produce monstruos…”.
“…La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos…”.
Francisco de Goya.

Rima III.
“…Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
Raudal en cuyas ondas
su sed la fiebre apaga,
oasis que al espíritu
devuelve su vigor...
Tal es nuestra razón.

Con ambas siempre en lucha
y de ambas vencedor,
tan sólo al genio es dado
a un yugo atar las dos…”
Gustavo Adolfo Bécquer.

“…La Ilustración suele definirse, de forma demasiado limitada, como un movimiento ideológico que se caracteriza por el predominio de la razón y de lo abstracto sobre cualquier otro aspecto de la condición y de la experiencia humanas. La expresión artística de ese movimiento es el denominado Neoclasicismo, que, como se sabe, hunde sus raíces en las formas estéticas clásicas. Este Neoclasicismo se caracteriza por la regularidad y el equilibrio entre las diferentes partes de la obra artística, por las tres unidades teatrales, por el buen gusto y por el justo medio.
La Ilustración se empeñó en hacer mejor la sociedad y creyó en el perfeccionamiento del individuo y de la civilización, siguiendo planteamientos de progreso científico y cultural que se formulan en el siglo XVII... La Ilustración, por tanto, se puede entender como el lado positivo de la Modernidad que se inicia con ella, aquél que cree en la posibilidad de mejorar a los individuos y su entorno. Pero esa Ilustración, que se suele caracterizar como racional y sólo racional, descubrió también al individuo, al Yo.
El fracaso del proyecto ilustrado de una sociedad futura mejor llevó a la insatisfacción y a añorar un tiempo pasado en el que se supuso que el hombre fue más feliz; ese tiempo, en parte representado por las ruinas, se idealizó porque se había perdido. Lo que aglutinó toda esa insatisfacción se llamó Romanticismo, que es la cara desengañada de la Modernidad, la comprobación de que después del progreso no hay nada, o sólo está la Nada; la constatación de que ese progreso no mejora al individuo ni hace que la sociedad sea más justa, sino que lo sume en la decepción y la agonía… Muchos de los que vivían en el período de vigencia ilustrada eran conscientes de que ni la razón ni la ciencia daban respuesta a todas las preguntas, de que había un lado irracional en el hombre que no se explicaba sólo desde el racionalismo… frente a los intentos científicos de reducir toda la experiencia a sistema y catálogo, siguiendo los modelos de la botánica y de la zoología en aplicación de los principios cartesianos, se levantaron las voces de los que consideraban que más allá de esas tablas y taxonomías había una vida o unas experiencias humanas de las que había que dar cuenta, y a las que no llegaba el plan ilustrado…
(En el Romanticismo) Estos héroes valerosos, independientes y temerarios, son lo contrario del hombre sabio, del que ha estudiado y es especialista en alguna materia; este héroe sólo se necesita a sí mismo para guiar a los demás. Puede dudar o no, pero sus acciones le llevarán a mundos y a experiencias nuevas, que sobre todo significan un mayor conocimiento de sí mismo y del modo de trasladar ese conocimiento. Para dar cuenta de ese bagaje, el Romanticismo elaboró un lenguaje nuevo, adecuado a la expresión del interior humano; un lenguaje aproximativo que es más metáfora e imagen, que no es directo, y que es el instrumento del genio desbocado y libre. Uno de los resultados de estos cambios fue que se prefirió la vida interior (también escenificar la intensidad y originalidad del individuo) y reflejarla en formas de arte. La literatura y el arte se hicieron emocionales, personales, emotivos y conmovedores, y abandonaron los clichés y la poética clasicista. De la arbitrariedad clasicista se pasó a la arbitrariedad subjetiva…
Así pues, el Romanticismo es abismo, tentación, libertad, fantasía, imaginación, pero es también nostalgia del pasado idealizado, de lo seguro y tradicional y de la naturaleza frente a la civilización y sus ciudades…
Si la Ilustración había creído en la posibilidad de perfeccionar la sociedad y en el hombre como motor de ella, como individuo que adquiere su sentido en la comunidad; si había creído en la ciencia y en la técnica, en la economía, como formas de mejorar el entorno, y si el modelo del individuo había sido el de la utilidad y el patriotismo, con el Romanticismo, los valores fueron los del individualismo, los del hombre solo frente al mundo, que ni le comprende ni él entiende, los de la rebeldía y el sentimiento frente a la razón…” (Alvárez Barrientos, J., 2009).


Desde mediados del siglo XIX, el término creatividad comenzó a extenderse a otros asuntos humanos, en particular a científicos e inventores. El científico inglés Francis Galton en su obra “El genio hereditario” ( 1869) realizó una primera explicación sistémica sobre la creatividad científica, sesgada hacia las dotes innatas. El autor expresaba que el talento de las personas era hereditario: “…Me propongo mostrar en este libro que las habilidades naturales del hombre se derivan de la herencia, bajo exactamente las mismas limitaciones en que lo son las características físicas de todo el mundo orgánico…” Se eliminó el supuesto que toda creación debe ser a partir de la nada, suprimida dicha restricción, todas las personas pueden ser creadoras a partir de los elementos existentes.

Cuarta etapa:
El cuarto período, corresponde al siglo XX, la expresión creador se aplicó a toda manifestación cultural. En este período se comenzó a hablar de creatividad en la política, la tecnología, etc. Las palabras creador y creatividad se expandieron a todo tipo de actividad humana. Toda persona es potencialmente creativa. “…El hombre es  creativo cuando no se limita a afirmar, repetir, imitar, cuando da algo de sí mismo…” (Tatarkiewicz, W. 2001).

El filósofo John Dewey, uno de los primeros en tratar los procesos creativos, propone un análisis riguroso de los actos del pensamiento distinguiendo cinco pasos:"...Tras el examen, cada instancia revela, más o menos claramente, cinco pasos lógicamente distintos: (i) una dificultad sentida; (ii) su ubicación y definición; (iii) sugerencia de posible solución; (iv) desarrollo por razonamiento de los rumbos de la sugerencia; (v) observación adicional y experimento conducente a su aceptación o rechazo; Es decir, la conclusión de creencia o incredulidad..." (Dewey, J.1910).

Desde la psicología cuyos investigadores ya habían realizado algunos aportes al tema de la creatividad, entre ellos M. Wertheimer, se desarrolló a partir de 1950 una labor de investigación centrada en esta cuestión. En dicho año, J.P. Guilford propuso el estudio de los perfiles psicológicos que definen a las personas más creativas, en el discurso que pronunció como presidente de la Asociación Estadounidense de Psicología. En períodos posteriores se aplicaron una variedad de testes para generar indicadores con el objetivo de definir el grado de creatividad en las distintas personalidades y en quienes mostraban un estilo de pensamiento divergente[1]. Uno de los más reconocidos ha sido el “Torrance Tests of Creative Thinking”, basado en la medición de la creatividad a partir de cuatro escalas de valores: Fluidez, Flexibilidad (posteriormente eliminada), Originalidad y Elaboración.
En décadas más recientes se consideró que la aproximación precedente era limitada y se desarrollaron, entre otros, los modelos componenciales que incluían diversos aspectos influyentes sobre la creatividad de los individuos. En particular, cognitivos, motivacionales y situacionales. Como expresa T. Amabile (1996): “…Todos los seres humanos con capacidades normales, son capaces de producir, por lo menos moderadamente, trabajo creativo en algún área…”, para luego destacar la importancia del ámbito en dicho proceso: “…el entorno social puede influir tanto en el nivel como en la frecuencia de la conducta creativa…”.
En esta nueva etapa se retoma la tradición del estudio de la creatividad a nivel psicosocial, que se había iniciado un siglo antes con los trabajos de G. Tardé y luego G.H. Mead (autor que sustenta la propuesta de creatividad por interacción), y se amplía con enfoques socioculturales.

3. Max Wertheimer, la Gestalt y el Pensamiento Productivo

3.1. La escuela de la Gestalt

La Escuela de Gestalt o teoría de las formas, fue iniciada por M. Wertheimer en 1910 dentro del Instituto Psicológico de la Universidad de Frankfurt, con base en sus investigaciones sobre la percepción visual del movimiento, o “fenómeno phi”. Al exponer ante un sujeto dos líneas separadas a poca distancia y estacionarias en veloz aparición y desaparición de cada una de ellas, éste percibía el movimiento de una línea única que se desplazaba entre la primera y segunda en forma continua. Este experimento que refleja la ilusión óptica de movimiento continuo, fue publicado con el título “Estudios experimentales de la percepción del movimiento” en 1912.
Otros miembros de esta escuela fueron Wolfgang Köhler, Kurt Koffka, George Katona y Kurt Lewin.

La corriente de la Gestalt, palabra que en alemán significa forma, deriva de las teorías perceptuales del matemático Ernst Mach y del filósofo Christian Von Ehrenfels.
E. Mach precisó las propiedades de las formas espaciales como totalidades perceptuales. Estas formas –p.ej. un cuadrado- poseen cualidades que las distinguen de sus elementos constitutivos –cuatro líneas de igual longitud unidas por cuatro ángulos rectos-. Las sensaciones se organizan en la conciencia y se percibe como cuadrado, al margen que varíen sus dimensiones y/o color.
C. von Ehrenfels, publicó en 1890 “Uber Gestaltqualitäten”, en esta obra analiza el concepto de la cualidad de la configuración, estudiando una melodía: “…Las propiedades de una forma y estructura son diferentes de las propiedades de los elementos que la componen. Propuso el reconocido ejemplo de la melodía: si una melodía sólo fuera la suma de las partes, de los sonidos, al cambiar de sonidos cambiaría la melodía; pero puede interpretarse la melodía en otro tono, por lo tanto, cambiando todos los sonidos, sin que cambie la melodía. Así probó von Ehrenfels que el todo es algo más que la suma de las partes…” (Furió, V., 2002).

La psicología de la Gestalt, se centra en el análisis de la percepción. El proceso perceptivo consta de dos etapas: (1) La recepción, a través de los órganos sensoriales, de la información –p.ej. un objeto, una música, o una teoría-; (2) La comprensión, mediante conocimientos “a priori”, de las sensaciones recibidas definiendo lo percibido en un concepto. 
El objeto de ese proceso es una experiencia consciente; que conforma una totalidad no susceptible de descomponer en partes sin modificar su orden cualitativo, por estar dotada de significado.

A continuación se presentan las principales características de la psicología gestáltica:

(1)   La percepción es el proceso fundamental de la actividad mental. Las otras actividades psicológicas –el pensamiento, la memoria, etc.–  dependen del correcto funcionamiento de la secuencia en que se organiza la percepción.

(2)   Los procesos de aprendizaje, de acuerdo a los términos gnoseológicos de Kant que sirven de base a esta escuela dependen, en parte, de juicios “a priori”.
Kant sostiene que existe una forma de conocimiento previa a la experiencia, diferentes de las ideas innatas de Descartes. El sujeto cognoscente posee “a priori” la propia estructura de la facultad cognoscitiva. En la “Crítica a la razón pura” Kant detalla las tres facultades que intervienen en el conocimiento: la sensibilidad (Sinnlichkeit), el entendimiento (Verstand) y la razón (Vernunft).
El conocimiento humano es un proceso que surge de: (1) La intuición sensible, capacidad de recibir representaciones. El conocimiento humano se inicia por los sentidos, los únicos medios que relacionan los objetos con el sujeto. (2) El entendimiento no procede ni se deriva de la experiencia. Es “a priori”. Permite pensar las impresiones recibidas por medio de conceptos. El entendimiento sintetiza la multiplicidad de representaciones sensibles en juicios inteligibles. (3) La razón articula estos juicios inteligibles en argumentaciones, con el objeto de llegar progresivamente a principios más generales.

“…Nuestro conocimiento emana de dos fuentes principales del espíritu: la primera consiste en la capacidad de recibir las representaciones (la receptividad de las impresiones), y la segunda en la facultad de conocer un objeto por medio de esas representaciones (la espontaneidad de los conceptos). Por la primera, nos es dado un objeto, por la segunda, es pensado en relación con esta representación (como pura determinación del espíritu). Constituyen, pues, los elementos de todo nuestro conocimiento, la intuición y los conceptos; de tal modo que no existe conocimiento por conceptos, sin la correspondiente  intuición o por intuiciones sin conceptos…
…Si llamamos sensibilidad a la capacidad que tiene nuestro espíritu de recibir representaciones (receptividad) en tanto que es afectado de una manera cualquiera, por el contrario, se llamará Entendimiento, la facultad que tenemos de producir nosotros mismos representaciones o la espontaneidad del conocimiento. Por la índole de nuestra naturaleza, la intuición no puede ser más que sensible, de tal suerte, que sólo contiene la manera como somos afectados por los objetos. En Entendimiento, al contrario, es la facultad de pensar el objeto de la intuición sensible…”
(Kant, I., 1883)

(3)   Entre la sensación percibida y la formación de su concepto existe un proceso interno para “organizar”  la imagen, que no es sólo la suma de los elementos sensoriales. Las investigaciones realizadas por los psicólogos gestálticos, demostraron que la percepción es un proceso holístico.
Desde su primer experimento constataron que los sujetos percibían movimientos donde en realidad no los había. Se trata de una percepción creada (construida) por el observador.
Estos fenómenos no se comprenden con el estudio de los elementos, son fenómenos irreductibles que emergen de las relaciones entre ellos.
La percepción de la realidad se verifica en totalidades unificadas, significativas. Lo significativo es la organización, no los elementos aislados. La Gestalt estudió la organización perceptual y elaboró un conjunto de trece principios. Los principios o modalidades de organización perceptual más reconocidos son, entre otros:

(3.1) Ley de la pregnancia o de la buena forma, el cerebro humano ordena los elementos parcialmente percibidos por los sentidos de la forma más simple y representativa posible. La figura percibida finalmente tenderá a ser completa, simétrica, equilibrada, proporcional, con volumen y profundidad.

(3.2) Ley de la proximidad, “…los elementos próximos tienden a ser vistos como constituyendo una unidad antes que los elementos alejados…” Wertheimer. Ante la presentación de seis líneas paralelas, como se muestra en el esquema, el campo visual tenderá a agruparlas en tres conjuntos separados de dos líneas cada uno.
II   II   II

(3.3) Ley de la relación figura-fondo, el cerebro no podría interpretar un objeto como figura o fondo simultáneamente. Según las preferencias y las experiencias de las personas, se percibirá uno de los elementos como figura, y el restante como fondo, y viceversa.


(3.4) Principio de cierre, las formas abiertas o inconclusas resultan desagradables, por tanto las personas tendemos a completar lo que se considera faltante. En particular se incorpora al objeto visualizado las líneas y elementos que circundan su superficie.





 (4)   Su  propuesta evidencia una clara diferenciación con las escuelas precedentes como la de Wundt. Titchener, Thorndike y Watson. La Gestalt fue crítica con la teoría del asociacionismo:

El asociacionismo, de origen en Aristóteles, que lo admitió en forma parcial, fue desarrollado por John Locke en su obra “Ensayos sobre el Entendimiento Humano” en 1690, trabajo donde se sientan detalladamente las bases del empirismo.
Para Locke no hay conocimientos innatos, por tanto dedica especial interés en estudiar cuál es la génesis de las ideas. Su punto de partida es que las nociones surgen de la experiencia. A través de los sentidos conocemos un objeto, por ejemplo una flor -su olor, su tacto, su color, su forma, etc. –. Este autor considera que cada una de estas sensaciones es una idea simple, un átomo de conocimiento.
La idea de la flor, es una idea compleja que se forma por la relación de las ideas simples que la componen. Este proceso guiado por determinadas leyes, como las de semejanza, contigüidad y causalidad, se denomina asociacionismo.

Con posterioridad algunos de los principios más importantes del asociacionismo, fueron desarrollados por James y John Stuart Mill. Se considera de interés el comentario de Michel Foucault en su trabajo “La Psicología de 1850 a 1950”:
“…El método físico–químico es el que sirve de común denominador a todas las psicologías de la asociación y del análisis elemental. Lo encontramos definido con la mayor nitidez en la Logique de J.S. Mill y en su Preface to James Mill´s Analisys. Los fenómenos del espíritu tanto como los fenómenos materiales exigen dos formas de investigación: la primera intenta, a partir de los hechos, acceder a leyes más generales según el principio de la universalización newtoniana; la segunda, al igual que el análisis químico para los cuerpos compuestos, reduce los fenómenos complejos a elementos simples. La psicologia tendrá entonces la tarea de reencontrar en los fenómenos más complejos del pensamiento los segmentos elementales que los componen...”.

M. Wertheimer (1945/1991), lo explica en los siguientes términos:
“…Afrontemos la situación teórica sin rodeos. La teoría de la asociación y, en muchos aspectos, la lógica tradicional manifiestan las siguientes características en sus operaciones concretas y en su modo de abordar y centrar el cuadro general del problema.
En su propósito de llegar hasta los elementos del pensamiento, despedazan sus procesos vivos y los tratan sin ver su estructura, dando por sentado que son un agregado, una suma de elementos. Al abordar nuestro tipo de procesos sólo pueden disecarlos, mostrándolos por ende como algo muerto, despojado de todo su contenido viviente... Las conexiones, los elementos, los datos y las operaciones son ciegos o neutrales en lo estructural: ciegos a su función dinámica estructural dentro del todo y ciegos a los requerimientos estructurales.
Todo esto imposibilita la captación directa del tipo de procesos productivos que hemos descrito…”

3.2. Max Wertheimer y el Pensamiento Productivo

Cuando aún residía en Alemania, Wertheimer entabló amistad personal con Albert Einstein y con la colaboración de éste sometió a estudio sus procesos creadores desde el punto de vista de la psicología de la Gestalt. “…En un período maravilloso iniciado en 1916 tuve la fortuna de pasar horas enteras sentado junto a Einstein, a solas en su estudio, escuchando de sus labios la historia de los impresionantes acontecimientos que culminaron con las formulaciones de la teoría de la relatividad…”. (Wertheimer, M., 1945).
Pudo demostrar así que a menudo la inspiración le venía a Einstein bajo la forma de una grandiosa idea (en esencia, una Gestalt), y que sólo posteriormente derivaba de ella los pormenores (p. ej. Una fórmula específica). Wertheimer (1945/1991) incluyó su análisis de los procesos creativos de Einstein en su libro “El Pensamiento Productivo. En ese texto el autor se hace las siguientes preguntas: ¿Cuáles fueron los pasos decisivos en el desarrollo de la teoría de la relatividad de Einstein?, ¿Cómo descubrió Galileo la ley de la inercia horizontal que inició la física moderna?, ¿Cuál es el proceso que da origen al creativo pensamiento productivo, frente al reiterado pensamiento reproductivo?

En dicho texto analiza los procesos de la lógica tradicional y del asociacionismo, para luego detallar los conceptos de la gestalt que explican la acción de nuestro pensar.

 “…En la teoría clásica de la asociación una “idea” es algún remanente de la percepción, una copia o, en términos modernos, un rastro dejado por las estimulaciones. ¿Cuál es la ley fundamental de la sucesión e interconexión de estos elementos? La respuesta es muy elegante por su simplicidad teórica: si dos elementos, a y b, han aparecido a menudo en forma conjunta, una aparición subsiguiente de a hará que el sujeto se acuerde de b. La forma de conexión entre estos elementos es básicamente similar a la que existe entre el número telefónico de un amigo mío y su nombre, o al modo en que unas sílabas carentes de sentido se vuelven reproducibles cuando se aprenden dispuestas en serie, o la manera en que se condiciona a un perro para que responda mediante su salivación a determinado sonido musical.
Tal como había sostenido David Hume, los factores esenciales son el hábito y la experiencia pasada, en el sentido de una repetición de elementos contiguos, o sea, la inercia más que la razón.
La lista de operaciones vendría a ser la siguiente:
Asociación con la adquisición de conexiones-vínculos basados en repeticiones.
Papel desempeñado por la frecuencia y la proximidad temporal.
Rememoración de experiencias pasadas.
Ensayo y error con éxito fortuito.
Aprendizaje basado en el éxito reiterado.
Actuación acorde con las respuestas condicionadas y el hábito…”

La lista complementaria de operaciones del pensamiento productivo, estudiado por Werthemier, es:
“…En estos procesos hallamos factores y operaciones, esenciales para el pensamiento, que los enfoques tradicionales no habían advertido o atendido. La naturaleza misma de estas operaciones –agrupamiento, centramiento, reorganización, etc.- es adecuada para la estructura de la situación (véase la Tabla III) y ajena al espíritu de los enfoques tradicionales y a las operaciones que tienen en cuenta
Tabla III
El pensamiento consiste en
concebir las características y requerimientos estructurales y comprenderlos, proceder según estos requerimientos y en la forma que ellos determinen, modificar así la situación dirigiéndola hacia mejoras estructurales, lo cual implica:

Visualizar y tratar estructuralmente las lagunas, las zonas molestas, las perturbaciones, las superficialidades, etc;
Buscar las relaciones estructurales internas – encaje o falta de encaje – entre dichas perturbaciones y la situación dada, vista como un todo, y entre sus diversas partes;
     Efectuar operaciones de agrupamiento y segregación estructurales, centramiento, etc;
Ver y tratar las operaciones en su lugar y papel estructurales, así como en su significado dinámico estructural, incluidas la comprensión de los cambios implícitos.

Darse cuenta de la transponibilidad y la jerarquía estructurales, separando las directrices estructuralmente periféricas de las fundamentales (en un caso particular de agrupamiento);
Buscar la verdad estructural, más que una verdad que vaya por partes…”
(Wertheimer, M. 1945/1991)

Para la Gestalt la inteligencia es la facultad para percibir el campo y organizar elementos en orden a la solución creativa (Gestaltungskraft), al proponer una reestructuración del problema no resuelto. Como se puede observar el proceso analizado por Wertheimer es mucho más complejo y holista que los  considerados  por  los métodos tradicionales. "...Específicamente, la creatividad requiere la reestructuración del problema dado para que se perciba desde una perspectiva completamente diferente..."(Simonton, D. 2001).
La organización de elementos por la vía relacional podría tener como efecto posterior la generación de soluciones novedosas, que pueden llegar a la conciencia en momentos inesperados. Su metáfora prototípica es el grito arquimédico de Eureka, denominada por la Gestalt con el nombre de Einsicht, término acuñado por Wolfgang Köhler.

La comprensión elemental no reproductiva, que se contiene en el Einsicht guarda relación con la ley de Praegnanz. El sujeto gestáltico, tendería a la organización de lo real con base en formas simétricas, completas y regulares, equilibradas y centradas. Este tipo de proceso involucra operaciones de agrupamiento, reorganización y el descubrimiento de características esenciales.

El término Einsicht se traduce al inglés como insight y al castellano como comprensión/intuición, considerándola la repentina aparición de la solución.

Herbert Simon (1986), analizó los conceptos gestálticos de insight-comprensión/ intuición.
“…Como primera aproximación son tratadas como sinónimos, con el significado principal de ´cognición o aprensión inmediata`. La segunda edición del diccionario completo Webster los distingue entonces del siguiente modo: ´El insight generalmente combina su sentido original de visión con el de ojo interno, o intuitivamente, con la idea ulterior de ver dentro de la naturaleza interior u oculta de las cosas`. Así, podemos tratar insight como la intuición que proporciona una comprensión relativamente profunda. La ´percepción inmediata`es mejor tratarla como ´repentina` antes que ´instantánea, ya que una intuición o insight puede ocurrir luego de que una persona ha estado trabajando sobre un problema por un largo tiempo. Lo que hace que la percepción sea intuitiva es que implica un cambio sustancial en la comprensión que ocurre en un breve intervalo de tiempo y sin razonamiento explícito detectable…”

Esta etapa del insight en el proceso de creatividad se podría relacionar con la fase de Iluminación, explicada por Graham Wallas[2] (1926). Previo es ésta se hallan la de preparación e incubación, períodos en los que el creativo ha trabajado en el problema a resolver. Cuanto mayor es su experiencia previa en una especialidad y el tiempo dedicado a la resolución de problemas en ese campo, mayor es la probabilidad que el “Eureka” obtenido sea una solución novedosa y aplicable. Como expresa H.Simon en el texto  citado más arriba: “…La profundidad de su captación se mide por la riqueza del conjunto de claves que evocarán una respuesta, y la riqueza del cuerpo de información que será evocado por éstas claves…” (Simon, H., 1986)

El insight, o nueva comprensión del problema en forma súbita, sucede con la transformación de una estructura mental en otra más estable. Las soluciones creativas podrían derivarse al analizar una gestalt existente de una forma novedosa. Estos procesos se han difundido comenzando con la práctica de ejercicios simples, para alcanzar nuevos puntos de vista sobre un problema. Un ejemplo de esto es el conocido reto consistente en unir 9 puntos con 4 rectas sin levantar el lápiz del papel. La solución al mismo se halla al salir de los planteamientos previos y de sólo percibir un espacio cuadrado limitado por 9 puntos, ampliando el campo visual con una percepción más allá de dichos límites.

  

Las investigaciones de la teoría gestáltica en relación al proceso del pensamiento productivo, también se ampliaron a las conductas animales. Köhler estudió el comportamiento de chimpancés en Tenerife, obteniéndose resultados confirmatorios de la teoría del pensamiento productivo, como sostiene Wolman (1975):
“…Los chimpancés de Köhler no probaban y erraban al modo de Thorndike, ni se tornaban condicionados al estilo de Pavlov. Abordaban nuevas situaciones; mostraban una orientación en el aprendizaje y bastante inteligencia. No intentaban ciegamente todas las respuestas posibles; su conducta ponía de manifiesto que el aprendizaje incluía un considerable volumen de actividad dirigida a un fin […] estaban situados en una jaula, y se colocaba un banano a una cierta distancia de ella […] utilizaban cuerdas, palos y cajas para conseguir el banano; al parecer percibían de algún modo la situación y empleaban la perspicacia para resolver el problema…” (Wolman,B., 1975)

3.3. Comentario Final

Los gestálticos proponen la diferenciación entre dos clases de pensamiento: (1) el reproductivo y (2) el productivo.
(1)   El pensamiento reproductivo es aquel por el que la mente aplica soluciones ya aprendidas a los problemas. Es la repetición mecánica de lo adquirido. Por ej. la aplicación de un algoritmo conocido a un caso nuevo.
(2)   El pensamiento productivo supone una comprensión del problema y de la incapacidad de las soluciones preestablecidas para resolverlo. La reorganización de los elementos mediante un nuevo enfoque, dará lugar al establecimiento de nuevas conexiones y, por tanto, a una solución útil y novedosa. Origina intuiciones y nuevas ideas que van más allá de las condiciones iniciales de las que parte.

Para obtener una solución productiva a un problema, es necesario comprenderlo captando los rasgos estructurales de la situación más allá de los elementos que la componen. El pensamiento productivo es aquel que logra articular relaciones todo-parte y todo-cualidades en la búsqueda de la “verdad estructural”, produciendo nuevas y mejores Gestalts.

“…Según una opinión muy difundida, a los hombres no les gusta pensar, se esfuerzan por evitarlo y prefieren la repetición a la reflexión. No obstante, el verdadero pensamiento florece aquí y allá, pese a los muchos factores hostiles que lo sofocan. A menudo tenemos la fuerte impresión de que los hombres e incluso los niños, lo desean con ansias…”
(Wertheimer, M.,1945/1991)

4. Bibliografía

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Wolman, B. (1975).” Teorías y sistemas contemporáneos de psicología”. Barcelona: Martínez Roca.


[1] Es el pensamiento que discrepa, que separa, que busca alternativas o posibilidades diferentes. Enfoca el problema desde distintas perspectivas, buscando respuestas variadas y alternativas. Está relacionado con la imaginación, es original, inventivo y flexible.
[2] G.Wallas, estableció una secuencia de cuatro etapas en el proceso creativo, (1) Preparación. (2) Incubación. (3) Iluminación. (4) Verificación, en su libro The art of Thought (1926).

martes, 8 de febrero de 2011

GEORGE KATONA Y EL INDICE DE CONFIANZA DE LOS CONSUMIDORES (ICC)


En este apartado se expondrán las principales claves para comprender el sustrato teórico del Indice de Confianza de los Consumidores (ICC). Se seguirán las ideas desarrolladas por George Katona, el primer investigador sobre este tema y por Richard Curtin, su continuador como Director del Survey Research Center de la Universidad de Michigan. En esta Universidad, Katona realizó desde el año 1946 las encuestas para desarrollar el Indice de Confianza de los Consumidores.     

Claves para comprender el ICC:

1. Trayectoria académica de George Katona.

2. Los principios de la escuela de la Gestalt.

3. Reformulación de la función de consumo agregado.

4. La caracterización de las compras de bienes de consumo durables, como compras discrecionales.

5. Las características de los Estados Unidos de Norteamérica como sociedad afluente; donde se inicia esta investigación.

1. Trayectoria académica de George Katona.

Nació en Hungría el 6 de noviembre de 1901. En 1921 se doctoró en Psicología Experimental en la Universidad de Gottingen, siendo alumno de Georg Elias Muller.

La experiencia de la hiperinflación alemana en 1923, lo impulsó a estudiar las interacciones entre la economía y la psicología en la dinámica social, en particular el mecanismo de realimentación de los incrementos de precios en escenarios de muy alta variación, considerando que esta situación puede asimilarse a un proceso de histeria contagiosa.

En 1926 se trasladó a Berlín, allí trabajó como editor asociado del “Der Deutsche Volkswirt” (El Economista Alemán). A partir del año 1929 se desempeñó como corresponsal del Wall Street Journal de Nueva York. En dicho período contactó con la escuela de psicología gestáltica y participó en investigaciones dirigidas por Max Wertheimer en Berlín, iniciando el estudio de la percepción. En 1933, con la confiscación del periódico El Economista Alemán, decidió emigrar a Estados Unidos de Norteamérica.

En Nueva York trabajó como asesor económico en un estudio de Wall Street, hasta lograr en 1938 una beca de la Corporación Carnegie que le permitió dedicarse a la investigación en psicología.
Los principales referentes de la escuela gestáltica: Max Wertheimer. Kurt Lewin y Kurt Koffka, también emigraron a Estados Unidos manteniéndo su relación con Katona, en particular dentro de la “Nueva Escuela para la Investigación Social” de Nueva York.
En 1940, Katona publicó el libro: La organización y la  memorización de Estudios en Psicología de la enseñanza y el aprendizaje, siguiendo la postura de la escuela de Gestalt. Escuela que luego de iniciar sus investigaciones con la percepción, como base del conocimiento; evolucionó hacia temas relacionados con el aprendizaje y la enseñanza.

Como miembro de la Fundación Guggenheim, Katona dirigió investigaciones sobre la economía en tiempos de guerra y publicó en 1942, “Guerra, sin inflación: el enfoque de los problemas psicológicos de la economía de guerra”.

Posteriormente dedicó sus obras a la temática de la psicología económica, destacándose los siguientes títulos:

"War Without Inflation, The Psychological Approach to Problems of War Economy". New York, 1942 "Price control and business". Bloomington, Ind. : Principia Press, 1945
 Control de precios y los negocios Bloomington, Ind.: Principia Prensa, 1945.
"Psychological Analysis of Economic Behavior". New York-London-Toronto 1951. Análisis psicológico del comportamiento económico Londres-Nueva York-Toronto 1951.
"Contributions of survey methods to economics". New York : Columbia Univ. 
Contribuciones de los métodos de encuesta para la economíaNueva York:  Columbia Univ.Press, 1954 Prensa, 1954.
"Das Verhalten der Verbraucher und Unternehmer: über die Beziehungen zwischen Nationalökonomie, Psychologie und Sozialpsychologie". Tübingen : Mohr, 1960
El comportamiento de los consumidores y empresarios: la relación entre economía, psicología y psicología social Tübingen: Mohr, 1960.
Die Macht des Verbrauchers". Düsseldorf : Econ-Verl., 1962 "El poder del consumidor Düsseldorf: Econ-Verl., 1962.
The mass consumption society". New York, NY [ua] : McGraw-Hill, 1964. "La sociedad de consumo masivo New York, NY [ua]: McGraw-Hill, 1964.
Der Massenkonsum". Wien : Econ-Verl., 1965 "El consumo masivo Viena: Econ-Verl., 1965.
"Zwei Wege zur Prosperität". Düsseldorf : Econ-Verl., 1971. Dos caminos hacia la prosperidadDüsseldorf: Econ-Verl., 1971.
"Psychological economics". New York, NY [ua] : Elsevier, 1975. Economía Psicológica New York, NY [ua]: Elsevier, 1975.
A new economic era". New York, NY [ua] : Elsevier, 1978. "Una nueva era económica New York, NY [ua]: Elsevier, 1978.

Desde 1946, George Katona junto a Rensis Likert, Angus Campbell y otros investigadores sociales, en la Universidad de Michigan, iniciaron los estudios mediante encuestas para detectar los Sentimientos de los Consumidores, estudio que realizó hasta su retiro académico.

En estos trabajos de investigación social se observó la influencia de Kurt Lewin, considerado uno de los padres de la psicología social moderna, quien también formó parte de la escuela gestáltica alemana. Lewin, refugiado desde 1933 en Estados Unidos, desarrolló su “teoría del campo” enfatizando en los procesos cognoscitivos. Buscó, en términos prácticos, la relación entre el individuo y la sociedad a través del estudio de la dinámica de grupos, utilizando en forma conjunta el método experimental, de raíz psicológica y los estudios mediante encuestas e investigador interviniente, u observador participante.

Uno de sus principales campos de estudio fue la forma en que las personas cambian sus actitudes en respuesta a su medio social, tema que influiría sobre el trabajo de Katona. Los trabajos desarrollados por Lewin en Psicología Social durante el período de la Segunda Guerra Mundial a solicitud de las autoridades de EEUU, referidos a la propaganda bélica y a las respuestas sociales al racionamiento, abrieron un amplio campo de trabajo. Tal es así que el Indice de Confianza de los Consumidores surgió a partir del encargo de la Reserva Federal a George Katona y su grupo de investigación, para estudiar la compra de títulos públicos.

Katona incluyó en el estudio del comportamiento de los consumidores, las actitudes previas, la percepción del ambiente socio-económico por parte de los encuestados, y finalmente las actitudes modificadas en función de la información recibida por los consumidores desde el entorno económico. Partió del principio de retroalimentación, donde los cambios en el medio económico alteran la conducta de los consumidores, y a su vez estas nuevas conductas modifican las condiciones económicas preexistentes, de forma que los resultados obtenidos se refieren a un tiempo y a un espacio (Katona, 1980).

2. Los principios de la escuela de la Gestalt.

George Katona, psicólogo de la escuela de la Gestalt, teoría con bases gnoseológicas kantianas y una visión holística, elaboró una propuesta diferenciada de las principales teorías económicas cuyas bases metodológicas se enraizaban en el empirismo inglés.

Dada la influencia de las ideas de la Gestalt en la obra de Katona, se presentan a continuación sus principios básicos:

a. La escuela de la Gestalt o teoría de las formas fue iniciada en 1910 por Max Wertheimer con sus investigaciones sobre la percepción visual del movimiento, en el ámbito del Instituto Psicológico de la Universidad de Frankfurt. “La” fórmula” fundamental de la teoría Gestalt, puede ser expresada de la siguiente forma: Hay todos cuyo comportamiento no está determinado por sus elementos individuales, sino donde los procesos parte se encuentran determinados por la naturaleza intrínseca del todo. Es la esperanza de la teoría Gestalt el determinar la naturaleza de tales todos”.
(Max Wertheimer, lección dada en 1924 en la Sociedad Kantiana de Berlín).

b. La noción de Gestalt, es introducida por Christian Von Ehrenfels en 1890, como “forma”, “estructura”, al descubrir que una misma melodía podría ser tocada sobre distintas notas, al tiempo que las mismas notas en distinto orden daban lugar a una tonada distinta.

c. Según esta corriente de pensamiento la percepción es el proceso fundamental de la actividad mental. Del correcto funcionamiento de los procesos en que se organiza la percepción, dependen las otras actividades psicológicas (el pensamiento, la memoria, etc)

d. Los procesos de aprendizaje que sirven de base a esta escuela, de acuerdo a los términos gnoseológicos de Immanuel Kant, derivan de los juicios a priori, - relativamente asimilable al concepto de ideas innatas, en la escuela racionalista -. La percepción, como forma de organizar las sensaciones, es innata y es la función que permite el conocimiento. La percepción establece un orden mental, que determina el ingreso de información y su transformación en abstracciones. Sin esta organización, los seres humanos vivirían un caos de flujos de información sensorial imposible de manejar. Kant, explicó que no puede haber experiencia sin conocimientos innatos, ya que esta necesita leyes universales (Kant, 2002).

e. Estas investigaciones demuestran que la percepción es un fenómeno global, pues entre la sensación y la formación de la idea hay un proceso interno adicional de “organizar” la imagen, no es sólo la suma de los elementos sensoriales. El sujeto percibe movimiento allí donde en realidad no lo hay. Se trata por tanto de una percepción creada (construida) por el observador. El todo perceptual no puede ser reducido a las partes constituyentes. El mundo se percibe en totalidades unificadas, significativas. Lo significativo es la organización, no los elementos.

f. La Gestalt estudió la actividad psíquica en su integridad, la frase más conocida que define a esta escuela es: “El todo es mayor que la suma de las partes”. Su propuesta evidencia una clara diferenciación con las escuelas precedentes como la de Wilhem Wundt, Edward Titchener, Edward Lee Thorndike y John Broadus Watson, ligadas a la visión del asociacionismo.

El asociacionismo, de origen en Aristóteles, fue desarrollado en 1690 por John Locke en su obra “Ensayos sobre el Entendimiento Humano”. Este trabajo sienta las bases del empirismo. Para Locke no hay ideas innatas, y dedica especial interés en estudiar cuál es su génesis. Su punto de partida es que las ideas surgen con la experiencia. A través de los sentidos se conoce un objeto – por ejemplo una flor, su olor, su tacto, su color, su forma, etc. –cada una de estas sensaciones provistas por los distintos sentidos es una idea simple, un átomo de conocimiento. La idea compleja de la flor se forma por la relación de las ideas simples que la componen. Este proceso guiado por determinadas leyes, como las de semejanza, contigüidad y causalidad, se denomina asociacionismo (Locke, 1999).

Algunos de los principios importantes del asociacionismo, fueron desarrollados por James y John Stuart Mill, que tuvieron relevancia dentro de la escuela económica clásica, se reproduce a continuación la explicación que realiza Michel Foucault en su trabajo “La Psicología de 1850 a 1950”: “Bajo su diversidad, las psicologías del fin del siglo XIX poseen como rango común el tomar prestado de las ciencias de la naturaleza su estilo de objetividad, y el buscar, dentro de sus métodos, su esquema de análisis. El método físico – químico. Es el que sirve de común denominador a todas las psicologías de la asociación y del análisis elemental. Lo encontramos definido con la mayor nitidez en la Logique de J.S. Mill y en su Preface to James Mill´s Analisys. Los fenómenos del espíritu tanto como los fenómenos materiales exigen dos formas de investigación: la primera intenta, a partir de los hechos, acceder a leyes más generales según el principio de la universalización newtoniana; la segunda, al igual que el análisis químico para los cuerpos compuestos, reduce los fenómenos complejos a elementos simples. La psicologia tendrá entonces la tarea de reencontrar en los fenómenos más complejos del pensamiento los segmentos elementales que los componen” (Foucault, 1994).

En forma diferenciada de esta metodología la psicología de la Gestalt, realizó un análisis global y holístico, partiendo de que los seres humanos poseen juicios a priori, junto al conocimiento experimental. La mente no es una tabla rasa, posee conocimientos aprendidos.

Max Wertheimer, fundador de la escuela gestáltica, ha dedicado una de sus obras más destacadas al pensamiento productivo, como sinónimo de pensamiento creativo y contrapuesto al reproductivo, iniciando dicha investigación sobre la experiencia del  pensamiento del físico A. Einstein. El pensamiento consiste en concebir las características y requerimientos estructurales y comprenderlos, proceder según estos requerimientos y modificar la situación dirigiéndola hacia mejoras estructurales.

La comprensión elemental no reproductiva, tendería a la organización de lo real con base en formas simétricas, completas y regulares, equilibradas y centradas, todo ello en forma inmediata y rápida. Este tipo de proceso involucra operaciones de agrupamiento, reorganización y el descubrimiento de características esenciales. El concepto de inteligencia que se maneja en la Gestalt, como la facultad para percibir el campo y la de organizar elementos en orden a la solución creativa (Gestaltungskraft) desde lo que propone el conjunto no resuelto (reestructuración) y no la mera acumulación de información dirigida a la reproducción de tareas programadas que propone el modelo de adiestramiento skinneriano.

“Según una opinión muy difundida, a los hombres no les gusta pensar, se esfuerzan por evitarlo y prefieren la repetición a la reflexión. No obstante, el verdadero pensamiento florece aquí y allá, pese a los muchos factores hostiles que lo sofocan. A menudo tenemos la fuerte impresión de que los hombres e incluso los niños, lo desean con ansias” (Wertheimer, 1991).

3. Reformulación de la función de consumo agregado.

En este apartado, se presenta la función macroeconómica de consumo keynesiana, como antecedente teórico. En segundo término, se reseñarán los principales desarrollos teóricos elaborados como respuesta al “Dilema del Consumo”; finalmente se abordarán las propuestas iniciadas por Katona, a partir de 1946.

3.1. La función de consumo keynesiana.

John Maynard Keynes, considerado el fundador de la macroeconomía moderna, presentó una propuesta alternativa a la escuela económica clásica en su libro: “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”. Uno de los puntos esenciales de su trabajo fue la forma en que la economía, ante situaciones de desequilibrio, logra retornar al equilibrio. Frente a los elevados niveles de desempleo, observados a principios de la década de 1930, el autor manifestó que: “El objetivo final de nuestro análisis es descubrir lo que determina el volumen de ocupación” (Keynes, 2003).

A tal efecto, es esencial analizar el comportamiento de la demanda agregada, partiendo del consumo de las familias como su componente más significativo, “El bosquejo de nuestra teoría puede expresarse como sigue: cuando aumenta la ocupación aumenta también el ingreso real de la comunidad; la psicología de ésta es tal que cuando el ingreso real aumenta, el consumo total crece, pero no tanto como el ingreso” (Keynes, 2003).

La función de consumo de Keynes, parte de la siguiente premisa, que  expresa en los siguientes términos: “La ley psicológica fundamental en que podemos basarnos con entera confianza, tanto a priori partiendo de nuestro conocimiento de la naturaleza humana como de la experiencia, consiste en que los hombres están dispuestos, por regla general y en promedio, a aumentar su consumo a medida que su ingreso crece, aunque no en la misma proporción. Esto quiere decir que si C es el monto del consumo e Y el ingreso (ambos medidos en unidades de salarios), ∆ C tiene el mismo signo que ∆ Y pero es de menor magnitud, es decir dC / dY es positiva y menor que la unidad” (Keynes, 2003)

El consumo agregado, depende del ingreso corriente y esa relación tiene un valor superior a cero pero inferior a uno - “crece, pero no tanto como el ingreso” -. Esta relación se denomina propensión marginal a consumir (PMC), - y refleja cómo se incrementa el Consumo ante incrementos en su variable explicativa el Ingreso –. Queda expresado de la siguiente forma:

C = Co + c.Yd

La función consumo es una recta con una ordenada al origen Co – consumo autónomo -; con pendiente dada por c, la propensión marginal a consumir, de orden positiva pero menor que la unidad; la variable independiente es el Ingreso corriente disponible: Yd. Esta forma de la función consumo, hará que la incorporación del segundo componente de la demanda agregada – la Inversión -, actúe multiplicando su efecto sobre el nivel de actividad de la economía. El valor del multiplicador de la inversión depende en forma inversa del valor de la propensión marginal a consumir.

Keynes explicitó una serie de factores objetivos y subjetivos que podrían afectar a la función de consumo, que serán de interés para el tratamiento del tema a posteriori. Dentro de los factores objetivos citó los siguientes:

a. Un cambio en la unidad de salario.
b. Un cambio en la diferencia entre ingreso e ingreso neto.
c. Los cambios imprevistos en el valor de los bienes de capital (riqueza) no considerados al calcular el ingreso neto.
d. Las variaciones en la tasa de descuento del futuro, es decir en la relación de cambio entre los bienes presentes y los futuros.
e. Los cambios en la política fiscal.
f. Los cambios en las previsiones respecto a la relación entre los niveles presente y futuro del ingreso.

Finalmente, reiteró que la propensión marginal a consumir puede considerarse una función relativamente estable, aunque admite que los factores precedentes pueden variar: “El ingreso total medido en unidades de salario es, por regla general, la principal variable de que depende el elemento consumo de la función de demanda global” (Keynes, 2003), descartando incluir a cualquier otro factor objetivo.

En el Capítulo 9 de la Teoría General, Keynes enunció los factores subjetivos que actuarían sobre el consumo impulsando a los agentes a abstenerse de gastar sus ingresos:

a. Constituir una reserva para contingencias imprevistas.
b. Proveer para una relación futura entre el ingreso y las necesidades del individuo.
c. Gozar del interés y la apreciación, como consecuencia de postergar el consumo presente por un nivel de consumo real superior en el futuro.
d. Disfrutar de un gasto gradualmente creciente.
e. Disfrutar de una sensación de independencia.
f. Asegurar una masa de maniobra para realizar proyectos especulativos o de negocios.
g. Legar una fortuna.
h. Satisfacer la pura avaricia.

Se podría denominar a estos ocho motivos: precaución, previsión, cálculo, mejoramiento, independencia, empresa, orgullo, y avaricia, pero Keynes explica:

“Ahora bien, la fuerza de todos estos motivos variará enormemente, según las instituciones y la organización de la sociedad económica que supongamos, según los hábitos formados por la raza, la educación, los convencionalismos, la religión y las corrientes morales; según las esperanzas y la experiencia, según la escala y técnica del equipo productor y según sea la distribución de la riqueza y los niveles de vida establecidos. En el cuerpo de este libro, sin embargo, no nos ocuparemos de los resultados de los cambios sociales de largo alcance ni de los efectos lentos del progreso secular” (Keynes, 2003).

Agrega, luego que los factores subjetivos:

“Incluyen aquellas características psicológicas de la naturaleza humana y aquellas prácticas e instituciones sociales que, si bien no son inalterables, no presentan probabilidades de sufrir un cambio sustancial en períodos cortos, excepto en circunstancias anormales o revolucionarias. En una investigación histórica, o al comparar  un sistema social con otro de tipo diferente, es necesario tomar en cuenta la forma en que los cambios en los factores subjetivos puedan afectar la propensión a consumir; pero, en general, supondremos en lo sucesivo que los factores subjetivos se conocen, y también que la propensión a consumir depende solamente de los cambios en los factores objetivos” (Keynes, 2003).

3.2.  El “Dilema del Consumo”

Una derivación lógica de la función de consumo keynesiana es que, si la propensión marginal a consumir se halla entre 0 y 1, entonces la propensión media a consumir (la relación  C/Y) es decreciente a medida que crece el ingreso.

En el año 1946 el economista Simón Kuznets estudió la evolución del Consumo y del Ingreso en Estados Unidos en el muy largo plazo. Sus investigaciones para el período 1869 - 1933 evidenciaron que la propensión media a consumir (PMeC) se mantenía constante en un valor en torno a 0,87, mientras que el nivel de Ingreso había crecido sustancialmente durante dicho período, por tanto los hechos contradecían a la teoría keynesiana. La evidencia empírica, a partir de los trabajos de Kuznets (1946), seguida por Goldsmith (1951) y Denison (1955), demuestra que las propensiones medias a consumir de corto y  largo plazo son diferentes entre sí, manteniéndose constante en el largo plazo, se plantea de esta forma el “Dilema del Consumo”.

Este dilema será resuelto años después, bajo dos originales teorías:
a. La teoría del Ciclo Vital elaborada por Franco Modigliani (1963).
b. La teoría del Ingreso Permanente de Milton Friedman (1957).

Ambos autores parten de los trabajos de Irving Fisher sobre decisiones óptimas intertemporales. La base microeconómica de este modelo está dada por la conocida restricción presupuestaria y las curvas de deseo del gasto que representan el mapa de indiferencia del consumidor, entre el consumo presente y el consumo futuro.

La condición de optimalidad se alcanza cuando la relación de las utilidades marginales del consumo presente y futuro iguala al "factor de interés" (1+r); esto es que las tasas marginales de sustitución del consumo intertemporal sean iguales entre sí, ante variaciones en el nivel de ingreso. Por ende los agentes económicos buscarán mantener planes de consumo marcadamente estables para toda la vida pues la utilidad marginal del consumo es decreciente.

Para funciones de consumo estables a largo plazo, la variable explicativa ingreso corriente pierde gran parte de su importancia. Por lo tanto fue complementada, por el Ingreso Permanente, obtenido a partir de las expectativas adaptativas, los ahorros y desahorros a lo largo del ciclo de vida – en mercados de capitales perfectos - y el stock de riqueza.

Con posterioridad las teorías de Friedman y Modigliani son complementadas con la hipótesis de las expectativas racionales formuladas por Robert Hall, para mejorar las estimaciones de ingresos futuros, a fin de estilizar los niveles de ingreso permanente previstos.

Cabe destacar finalmente que la función de consumo keynesiana, sigue siendo la explicación más correcta para muchas economías con imperfecciones en el mercado financiero. Así como para los sectores sociales de menores ingresos se dan restricciones de liquidez al no poder acceder al mercado de créditos. Estas situaciones limitarán en particular la compra de bienes de consumo durable.

3.3. Las propuestas de Katona sobre el Consumo Agregado.

Las propuestas anteriores se hallan dentro de elaboraciones notables de la teoría económica, que buscaron en primer lugar responder al “Dilema del Consumo”. Katona, analiza el consumo en el corto plazo,  incorporando:

a. La distinción entre bienes rutinarios y discrecionales.

La importancia de los bienes de consumo discrecionales es explicada por R. Curtin en su artículo “The University of Michigan´s Consumer Sentiment Index”: “It is the consumer that determines wether the economy moves toward expansiona and growth or toward contraction and recession. Indeed, consumer spending and residential investment account for three quarters of all spending in the domestic economy, and consumers invest more in homes, vehicles and other durable goods than business firms invest in new structure and equipment” (Curtin, 2007).

b. La compra de bienes discrecionales depende de la capacidad y del deseo de compra.

La capacidad de compra está determinada por el ingreso corriente. El deseo o voluntad de compra viene dado por la evaluación de las expectativas de ingresos futuros. Para Katona las expectativas eran una clase de actitudes, esta temprana incorporación de las mismas será décadas después desarrollada por Lucas y Hall, entre otros. “Las variables de actitudes son medidas a través de escalas de clasificación. Las escalas de actitudes se basan en la medición de la persuasión del encuestado acerca de los atributos de un producto (componente cognoscitivo) y sus sentimientos con respecto a la calidad deseable de estos atributos (componente afectivo)” (Costaguta, Retondaro, 1999).

El proceso de compra de bienes discrecionales, es un proceso complejo que parte  de la búsqueda de información, dado que usualmente se deberían a comprar a crédito los agentes económicos analizan como serán sus ingresos futuros a fin de poder cumplir con una deuda potencial. De tal forma las encuestas de Confianza de los Consumidores, indagan acerca de cómo vemos la situación económica presente, en relación a doce meses atrás y cómo suponen que será la situación dentro de un año.

c. La importancia del ahorro precautorio en el corto plazo.

Keynes había citado dentro de los factores subjetivos que afectarían al Consumo, el de constituir una reserva para contingencias imprevistas, o sea el ahorro precautorio. Pero había desechado su importancia pues consideraba que solo podía variar en el largo plazo. Si bien las diferencias de instituciones hacen que el nivel del ahorro precautorio difiera entre las economías, no menos cierto es que el mismo varía en forma contracíclica – aumenta cuando el PIB disminuye – con importantes oscilaciones en el corto plazo.

Los agentes económicos tienden a incrementar su ahorro precautorio, cuando empiezan a percibir escenarios de mayor incertidumbre - temor a perder su trabajo, temor a perder los ingresos futuros, disminución del valor del stock de riqueza por la baja del precio de las acciones, caída del precio de los inmuebles, etc. -. Cuando los agentes económicos perciben un escenario recesivo, postergan la compra de bienes discrecionales y aumentan sus ahorros precautorios, y viceversa.

Como se ha explicitado, en el proceso decisorio del consumo actúan tres tipos de variables:
Las actitudes previas.
El ambiente y cómo éste es percibido por los consumidores.
Las nuevas actitudes que dimanan de las actuales condiciones económicas.

Katona estudió al consumo agregado a partir de encuestas donde los consumidores explicitaron sus expectativas, y su predisposición o no a la compra de bienes discrecionales – indirectamente el aumento o disminución del ahorro precautorio -. De esa forma, se observa cómo el medio influye sobre las decisiones de los agentes económicos, y cómo éstos a su vez con sus acciones modifican los escenarios preexistentes. Este núcleo de ideas es el principal aporte de Katona a la función de consumo agregado.
 
 4. La caracterización de las compras de bienes de consumo durables, como compras discrecionales.

Se desarrolla a continuación la cuarta clave para comprender el sustrato teórico del Indice de Confianza de los Consumidores. A tal fin se analizarán las principales características del proceso de compra de los  bienes discrecionales. Tal como se explicó:

Los bienes discrecionales según Richard Curtin, son las viviendas, automotores y otros bienes durables. Su adquisición depende de la capacidad y del deseo de compra de la gente.

A continuación se detallan las variables que explican el proceso de compra de los bienes de consumo durable, y cómo ayudan a una mejor comprensión del ICC:

1. Las compras de bienes de consumo durables son de carácter discrecional.
2. Su proceso de compra es mucho más complejo que en las compras rutinarias.
3. En épocas de recesión se tiende a prolongar la vida útil de este tipo de bienes.

 4.1. Las compras de bienes de consumo durables son de carácter discrecional.

George Katona subdividió a los gastos de consumo de las familias en:
a.  Compras rutinarias.
b.  Compras discrecionales.

En el cuadro siguiente se resumen algunas de las características de ambos conjuntos:

Características
Compras Rutinarias
Compras Discrecionales
Tipo de Bien
Bienes de Consumo
No Durables.
Bienes de Consumo Durables.
Tipo de Necesidad
Primaria.
Secundaria.
Elasticidad ingreso de la demanda
Positiva muy cercana a cero.
Positiva superior a uno.
Respuesta frente al ciclo económico
Ultimas en entrar, primeras en salir. Oscilaciones mínimas.
Segundas en entrar  (luego de los bienes de capital)  y penúltima en salir. Variaciones porcentuales que llegan a los dos dígitos.
Frecuencia de Compra
Repetitiva
Aislada temporalmente.
Proceso de Compra
Rápido, por la elevada información acumulada y la baja implicación que tienen estos productos.
Lento, se debe recabar más información, eliminar disonancias y buscar financiamiento. Elevados Costos de Transacción
Participación porcentual dentro del Consumo Total
Mayoritario.
Minoritario.
Tendencia de dichas participaciones
Decrecientes.
Crecientes.

Son ejemplos de compras rutinarias los alimentos, y bebidas, elementos para la  higiene personal o la limpieza del hogar, en general los bienes de consumo no durables. Se los relaciona con los bienes de primera necesidad, lo que hace que sus variaciones con el ciclo económico sean ínfimas.
La compra de este tipo de bienes es repetitiva, se tiene gran cantidad de información y por ende el proceso decisorio es sumamente rápido.

En los procesos recesivos, los sectores productores de estos bienes son los últimos que ingresan en dicho proceso – y los primeros que salen – y sus porcentajes de variación son mínimos.  La elasticidad ingreso de la demanda de los bienes rutinarios, es positiva con una valor muy próximo a cero. Su compra no debería requerir endeudamiento y la reducción de su consumo, no implicaría un aumento sustancial  del ahorro precautorio. Tienen la mayor participación porcentual dentro del consumo total de las familias, pero ésta ha sido continuamente decreciente, siguiendo la tradicional explicación de la Ley de Engel.

Por el contrario las compras de bienes durables, se realizan en forma sumamente discontinua en el tiempo, pues son bienes de necesidad secundaria y tienen una larga durabilidad.

4.2. El proceso de compra es mucho más complejo que en las compras rutinarias.

Los bienes de consumo durables, se adquieren en forma muy espaciada. Su proceso de compra, tiene un elevado costo de transacción, requiere la búsqueda de información, en un sentido amplio. Asimismo, al tratarse de erogaciones elevadas, en algunos casos, se deberá requerir financiamiento alargando a su vez dicho proceso. La compra de estos bienes, suele tener sistemas de garantías y determinadas cláusulas contractuales, que lo complejizan aún más.

En síntesis desde el momento en que se empieza a pensar la compra, y el momento en que se concreta pasan varias semanas y en algunos casos meses. Aquí está un punto focal en la teoría del ICC. Por ende al indagar a los consumidores, mediante encuestas, acerca de cómo evolucionará su gasto en bienes durables en los próximos meses, se logra tener información adelantada de la tendencia del ciclo económico. Como sabemos el Consumo Agregado es el componente mayoritario de la Demanda Agregada y dado que las compras rutinarias se mantendrán relativamente constantes frente al ciclo, la variación del consumo agregado estará explicada en forma esencial por la variación de las compras de bienes de consumo durables. Según algunos estudios la comparación de la variabilidad entre la compra de bienes durables en relación a no durables es de 8 a 1.

4.3. En épocas de recesión se tiende a prolongar la vida útil de este tipo de bienes

Se compran bienes de consumo durables y se consume el flujo de servicios que el producto brinda a lo largo del tiempo. Hay un stock de bienes durables y el mismo varía por el proceso de primera compra o de renovación.

Existen aproximaciones a la vida útil de un bien de consumo durable, pero no hay fechas exactas de caducidad. En términos técnicos dicho plazo, dependerá de la evolución tecnológica, la intensidad de uso, los procesos de mantenimiento, entre otros.

En períodos recesivos los agentes económicos sienten incertidumbre en relación a su flujo de ingresos futuros, evitan aumentar su endeudamiento y, por el contrario desean elevar sus ahorros, en este caso por motivos precautorios. La eliminación de la compra de un bien de consumo durable de importancia, como un automotor, es un comportamiento habitual frente a expectativas económicas negativas. De esta forma, quien iba a realizar la primera compra, procede a postergarla, privándose del uso de dicho bien. Mientras quien deseaba recambiarlo, prolongará su vida útil, ya sea por un uso más acotado del mismo, o incrementando los servicios de reparación y mantenimiento.

Katona no incorporaba como tercer componente del Consumo a los Servicios. Componente con baja participación porcentual dentro del gasto de las familias en la Segunda Posguerra, pero que hoy demanda la mayor parte de su presupuesto.

5. Las características de los Estados Unidos de Norteamérica como sociedad afluente; donde se inicia esta investigación.

A partir de la Primera Revolución Industrial el PIB per cápita comenzó a crecer a una tasa del 0,53% anual según los estudios de A. Maddison. Durante los 800 años anteriores, a nivel mundial, dicha variable se había mantenido prácticamente sin cambios en torno a 600 dólares per cápita (dólares estadounidenses a valores del año 2003), con un incremento del 0,05% anual.

La Primera Revolución Industrial surgió en Inglaterra, se inició con la aplicación de la potencia del vapor, primero a las maquinarias de la industria textil y luego a los medios de transporte (ferrocarril y navío a vapor).

La Segunda Revolución Industrial, surgida cien años después, se basó en los desarrollos tecnológicos realizados en diversos países europeos. Pero en mayor medida el eje de la innovación se fue desplazando hacia Estados Unidos, con emprendedores como Edison o Bell a fines del siglo XIX, y ya en el inicio del siglo XX con los hermanos Wright y Henry Ford, entre otros. En este segundo período se observó:

a. La tasa de crecimiento del PIB per cápita, a nivel mundial fue de 1,3% anual (período 1870 – 1914, según Maddison).
b. La invención de nuevos  productos y de nuevos procesos productivos.
c. Muchos de estos nuevos productos, fueron conceptualmente maquinarias, que se incorporaron al hogar. La energía eléctrica fue la fuerza que permitió el ingreso de una mayor cantidad de bienes de consumo durable a la fase productiva de la familia. En los cincuenta años previos a la finalización de la Segunda Gran Guerra se habían inventado, entre otros, los siguientes bienes de consumo durables:
  • Motocicleta.                                      
  • Gramófono. 
  • Tocadiscos.    
  • Cocina eléctrica
  • Estufa eléctrica.
  • Aspiradora
  • Lavadora eléctrica.
  • Radioteléfono. 
  • Fotografía en color.
  • Reloj de pulsera
  • Lavadora
  • Batidora
  • Aire acondicionado
  • Lavavajillas
  • Radio receptor 
  • Refrigerador eléctrico casero
  • Nevera
  • Secador de pelo
  • Televisor blanco y negro
  • Grabador
  • Televisor color
  • Tostadora de pan
  • Congelador
d. El desarrollo del sistema de producción masivo en cadena, fordista, logró reducir en cinco veces el tiempo de fabricación de los automóviles. Este incremento en la productividad disminuyó los costos de producción, traduciéndose en menores precios y mayores salarios. De esta forma un bien de lujo, como era el automóvil en 1915, se transformó en un bien de fácil acceso. Este sistema de producción se reprodujo en otras empresas, junto a las teorías de la Administración Científica desarrolladas por Frederick Taylor. La política de elevados salarios de la empresa Ford Motors, ubicó a sus  operarios manuales en el umbral de la clase media. Transformó a sus empleados en potenciales consumidores de automotores, e impulsó los procesos de consumo masivo.

La economía de Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial.

La economía de Estados Unidos, antes de fines de la década del ´20, ya era la principal economía del mundo, si bien Londres seguía manteniéndose como la primera plaza financiera internacional, una vez finalizada la Segunda Guerra, quedó instaurada definitivamente la supremacía económica americana.

Cuadro 1. PIB PER CAPITA
Medido en dólares del año 1990

País
PBI per cápita en el año 1950
Estados Unidos
9.561
Europa Occidental
4.578
URSS
2.841
Promedio Mundial
2.113

Fuente: A. Maddison. www.ggdc.net/maddison
 
En el año 1950 el PIB per cápita en Estados Unidos duplicaba al de Europa Occidental.  A su vez institucionalizó el sistema de libre comercio y los tipos de cambio fijo que había brindado excelentes resultados en el período 1870 – 1914, con el FMI – el Sistema de Bretton Woods de patrón dólar vigente hasta 1971 -; y con las Rondas Gatt / OMC, que buscaban liberalizar al comercio internacional, a partir de la Carta de La Habana. Nuevamente este sistema brindó un excelente resultado a la economía mundial, cuyo PIB per cápita creció entre 1950 y 1973 a una tasa del 2,93% anual, con bajas tasas de inflación y niveles de desempleo decrecientes.

Los factores productivos de la economía americana, a partir de 1946, se reasignaron para los tiempos de paz.  Las investigaciones sobre las expectativas de los consumidores centradas en las decisiones de compra de bienes discrecionales, se desarrollaron en la economía norteamericana de la Segunda Posguerra por diversas razones:

a. En las décadas precedentes se habían incorporado un gran número de bienes de consumo durable a las posibilidades de compra de las familias.
b. Por el desarrollo de los sistemas de producción masivos en las empresas, que conllevarán la masividad en el consumo.
c. El liderazgo económico de Estados Unidos establecido a partir del año 1945, en una sociedad con el mayor nivel de PIB per cápita y que impulsó un proceso sostenido de crecimiento económico a nivel interno e internacional.
d. Dado que el acceso al crédito facilita la compra de bienes discrecionales, debe mencionarse que la sociedad americana contaba con una importante experiencia en este aspecto: el desarrollo del mercado de préstamos hipotecarios, la financiación otorgada por las empresas para la compra de bienes, como el caso de General Motors, y la aparición de las tarjetas de crédito en 1951.

Se considera a los puntos descriptos en el presente estudios las bases que explican al ICC que se inició con las investigaciones de George Katona.



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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FOUCAULT, MICHEL (1994), Dits et écrits, Paris, Gallimard (1957).
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